“Aprender a vivir mejor”

Por: Paulina Majul Rubio

10º A

 

Ya llevamos un mes y medio en cuarentena y ha sido un tiempo difícil para todos, nos ha costado trabajo aceptar el hecho de que un jueves salimos del colegio sin despedirnos bien de nadie, pensando que el martes íbamos a regresar y ver a todos otra vez, pero ese martes nunca llegó, y sabemos que va a llegar, pero no sabemos cuándo.

Nos duele no poder acercarnos a nadie, nos duele y estamos hartos, estamos hartos de que de un momento a otro, nos frenaron la vida a todos. Vemos pasar las horas, los días, las semanas y solo tenemos en la mente todo el tiempo que pasa y no está en pausa como lo están nuestras vidas. Nadie nos preparamos para una situación así y nunca nos la imaginamos pero podemos tomar dos posturas diferentes; la primera es llorar, lamentarnos y ver todo gris, ver todo de lo que nos perdimos, o podemos hacer algo diferente, aprovechar lo que si podemos hacer y empezar valorar las cosas que teníamos y ahora no tenemos, como un simple abrazo, lo que daría yo por el abrazo de mis amigos, de mis familiares a los que no puedo ver. Igualmente, que empezamos a valorar lo que teníamos que no sabemos cuándo vamos a recuperar, también es el momento para valorar a nuestros papás, a nuestros hermanos, nuestra casa, y todo lo que en este momento si tenemos pero muchas veces no nos damos cuenta o no lo aprovechamos.

Yo veo está situación como una situación en la que Dios nos está dando la oportunidad a todos para cambiar, para ser mejores personas. En estos días al igual que he tenido muchos momentos muy feos, tristes, de mucha nostalgia y diversos sentimientos, también he tenido momentos increíbles que por momentos me pongo a pensar qué tal vez si nunca hubiera pasado lo que está pasando, nunca hubiera hecho nada de lo que hice. He convivido muchísimo con mi familia, la hemos pasado muy divertido, hemos hecho muchas cosas juntos y nos hemos quedado hasta las 3:00 am o más platicando, jugando, y haciendo cosas que nunca habíamos hecho.

Algo que siempre hago es “salirme de la foto” por un segundo y observar la escena desde afuera y en estos momentos con mi familia, me salgo de la foto y pienso en cuando salgamos de cuarentena, cuando tengamos nuestra vida normal otra vez, estos momentos van a ser lo que viví en cuarentena y al mismo tiempo que ya me urgía salir, voy a extrañar esos días. Observo a mi papá, a mi mamá, a mi hermano y a mi hermana y pienso, pienso mucho en cada uno y me doy cuenta de cosas que tal vez nunca había pensado. Sonrío con lágrimas en los ojos porque me siento muy agradecida por tenerlos a cada uno, aunque a veces no lo demuestre.

No tengo tanto tiempo para mí porque sigo con mis clases y trato de seguir mi rutina lo más que puedo, pero en los espacios que tengo en el día, hago lo que me gusta hacer. Me pongo a escribir, leo, a veces veo una película o una serie, tomo siestas, tomo el sol, bailo ballet, toco el piano y varias cosas que me gustan mucho y me animan un poco más en los días que no la paso tan bien. Estas cosas también me ayudan mucho a mantenerme tranquila porque todos claro que tenemos días malos y hacer cosas que nos gustan hacer, nos ayudan a llevar esta cuarentena de la mejor forma posible porque si estamos de mal humor, no nos ayudamos a nosotros ni a los que tenemos alrededor porque para nadie es algo fácil de vivir.

Como he dicho, no sabemos cuánto va a durar esto, pero hay que ponerle la mejor cara para que termine pronto y que cuando termine, en vez de ver puro tiempo perdido, veamos un tiempo en que Dios pausó nuestras vidas para que pudiéramos ver la vida con otros ojos y pudiéramos hacer algo diferente, algo que nos quitará la venda de los ojos, la venda qué tal vez nos hacía ver la vida muy gris y no la valorábamos igual que como lo hacemos ahora.